Tango: El Camino a la Belleza y la Salud en San Antonio de Areco

145San Antonio de Areco, considerado uno de los pueblos más hermosos de las Pampas, ofrece una atmósfera relajada y calles pintorescas. El pueblo conserva practicante su estructura original del siglo 18, y ofrece a los visitantes su orgullo criollo y tradiciones gauchescas. No solo ésto sino que también ofrece la posibilidad de bailar tango.

El tango se consolidó como tal durante la segunda mitad del siglo XIX, es una danza y género musical propio de Buenos Aires y Montevideo. Se trata de una danza admirada por el mundo, y todos los años se realizan en diferentes ciudades del mundo festivales anuales que atraen a competidores y espectadores por igual. Aquí un pequeño resumen:

Sobre el final de 1800s y principio de 1900s, Argentina se vió atravesada por una inmigración masiva. Se mezclaron africanos, españoles, italianos, ingleses, polacos, rusos y los nativos argentinos, todos juntos en una gran cacerola de culturas, donde se intercambiaban danzas y músicas. En sus orígenes, el tango, perteneció a las clases bajas, las zonas portuarias y burdeles y estaba terminantemente prohibido en las clases altas. La mayoría de los inmigrantes eran hombres jóvenes, deseosos de hacer fortuna en tierra americana y traer consigo a sus familias, esto se refleja en las letras y la música del tango.

En varios locales de Areco, se brindan espectáculos de música en vivo y bailarines. Donde también se invita al público presente a bailar y aprender pasos básicos. En la página web de San Antonio de Areco se puede ver el calendario con las fechas y lugares exactos donde se brindaran espectáculos.

Un dato curioso: según estudiosos el tango es el camino a la belleza y la salud, ya que apunta a ofrecer una alta calidad de vida a quien lo baila. Es un ejercicio físico, y es bueno para la salud cardiovascular. Es perfecto después de la ingesta de un buen asado. Produce satisfacción social, ya que se comparte con un grupo de gente que quiere divertirse al igual que tú, y disfrutar un buen momento.